No digas que fue un sueño.
Cuando sigues un deporte con mucho
interés y haces algo de memoria, es inevitable establecer un
paralelismo entre lo que ha ido sucediendo y tu propia vida. Yo
recuerdo muy bien, como si hubiera sido ayer, el Campeonato del Mundo
Junior que se jugó el verano de 1999. Yo estaba en Cáceres,
estudiando unas asignaturas que me quedaron para presentarme en
septiembre, yendo a clases particulares. Me acababa de comprar la
camiseta de Glen
Rice de Charlotte Hornets y unas botas de baloncesto, porque
todas las noches me echaba mis dos o tres horitas jugando en las
pistas de Moctezuma con la gente del barrio. Horas en las que me
olvidaba de todo por completo.
Por aquel entonces también compraba
semanalmente la revista Gigantes del Basket. Ese tipo de cosas que
contribuyen a la acumulación de datos, estadísticas, historias...
absolutamente inútiles, pero que siempre nos ha gustado. Un buen
aficionado al basket posee un saber casi enciclopédico y algo
enfermizo de nombres, de equipos, de fechas memorables, de noches
épicas, de tiros anotados sin fallar, de récords de asistencias, de
tapones, de rebotes, de robos... Conocer y venerar a Óscar Schmidt,
a Sabonis, Magic Johnson, John Stockton, Nacho Solozábal, Epi, John
Pinone y Ricky Winslow, 'Chichi' Creus, Chandler Thompson o Darrel
Armstrong... y tantos y tantos. Acordarse de la noche tonta que tuvo
éste o aquél.
En cuanto al Campeonato del Mundo
Junior de Lisboa de 1999, no se le dio mucho bombo al asunto, por no
decir, ninguno. Aunque algunos de los jugadores ya habían ganado el
Torneo de Mannheim sub-18. Pero bueno, después de todo, aquello era
un campeonato del mundo Junior. Son ese tipo de eventos que sólo te
tragas cuando eres estudiante y no tienes mejores cosas que hacer o
si eres muy aficionado a ese deporte. Además, conocíamos a algunos
jugadores por las revistas: Raúl López, Navarro, Cabezas, Felipe
Reyes... ya se hablaba de ellos.
El resto de la historia la conocemos
todos, el 25 de julio de 1999 esta generación irrepetible venció a
los EEUU, habiendo sufrido muchísimo el partido de la noche anterior
para batir a Argentina, con Navarro, Germán Gabriel y Raúl López
en estado sideral. Y luego ya empezamos a soñar con esta gente y con
su potencial. Estábamos deseando que fueran subiendo a la
Selección Absoluta, que nos daba más disgustos que alegrías por su
juego ramplón y aburrido.
Esa noche en las pistas de Moctezuma no
hablábamos de otra cosa. Quién era ese delgadísimo y desgarbado
ejemplar de Toni Kukoc, y Felipe Reyes ya apuntaba las maneras de su
hermano para el rebote, Carlos Cabezas de Unicaja y Raúl López, del
Joventut de Badalona. ¿Llegaría alguno de estos a la NBA? Siempre
nos ha parecido lo máximo, y nos lo preguntamos, porque desde que
estuvo Fernando Martín y las elecciones en el draft de Montero o
Roberto Dueñas (que nunca se fueron), siempre soñábamos con ver a
un español ahí, codeándose con los peces gordos. No hubo que
esperar demasiado.
Lo que creo que nunca llegamos a
sospechar era lo bien que lo iban a hacer en la NBA. Raúl López
tuvo mala suerte con los ligamentos cruzados, pese a todo, en Utah
tuvo noches memorables http://www.youtube.com/watch?v=qTwLoASr7VA
, que Pau Gasol se convertiría en mejor Rookie, jugador franquicia
de los Grizzlies, estrella de los Lakers y ganador de dos anillos (de
momento) http://www.youtube.com/watch?v=mxQEFFHQBkI
, que Navarro se iría de la NBA porque se aburría, fue cojonudo en
Memphis http://www.youtube.com/watch?v=nhM36dAYkUY
y cuando estaba enchufado podía meter todo lo que le diera la gana,
que desembarcarían Calderón, Garbajosa, Ricky Rubio, Víctor
Claver, Rudy Fernández... con otra serie de jugadores que ya están
drafteados y pueden irse cuando quieran (Fran Vázquez, Sergio Llull)
http://www.youtube.com/watch?v=FoJceDiBY0Q
Fueron pasando los años y no todos
aquellos jugadores llegaron a alcanzar el mismo nivel. Por el camino
se quedaron algunos importantes, como Drame, Antonio Bueno, Félix
Herráiz... que no tuvieron tanta suerte. Y nosotros, los
espectadores, los aficionados, también crecimos al mismo tiempo. Con
nuestro registro de éxitos y fracasos, tal vez más de lo segundo
que de lo primero, pero también seguimos adelante.
Ha sido una suerte haber vivido para
verlo, sobre todo cuando eres un gran amante del BA-LON-CES-TO
http://www.youtube.com/watch?v=6nW8OA63BuE
¿ Y qué pasará en Brasil dentro de
cuatro años? Eso ya lo veremos...
Por último, una fórmula segura para el éxito:
"Éramos
todos muy amigos, nos gustaba jugar juntos, la pasábamos bien
reunidos, intentábamos hacerlo lo mejor posible. Atacar mucho y
luego recuperarla con la ilusión de volver atacar y esperábamos la
compañía
de la suerte. Ése es el fútbol muchachos" Marcelo
Bielsa.
(y el basket, Marcelo, apuntaría yo)


Emocionante ...
ResponderEliminarMe he emocionado bastante con tan nostálgica entrada. el baloncesto es pura pasión, y lo has trasmitido muy bien. El paso del tiempo, cambio de generaciones y el cambio de mentalidad, ser CAMPEONES - desde el mundial de indianápolis, que nadie se olvide que, aunque quedamos quintos, ganamos a USA -.
ResponderEliminarGracias por el artículo