Que toda la vida es cine...

Quería hablar de cine. A más de uno se le pondrán los pelos como escarpias cuando diga que es de cine español. Vade retro, Satanás! ¿cine español? Muchas personas cuando piensan en el cine español todavía tienen en la cabeza las tonterías de siempre, no se les ocurre pensar en una obra maestra, como "La Caza", o en "Bienvenido, Mister Marshall", o en "Plácido", o "Atraco a las tres", "El Verdugo", "Muerte de un ciclista". Y me podría escribir bastantes líneas con otros tantos títulos. Tanto talento puede tener en ciertos momentos de su carrera Juan Antonio Bardem, como Coppola. ¿Acaso va a ser mejor director Ron Howard que Berlanga? ¿Y por qué va a ser más preciso Kubric que Almodóvar? Son cosas que se me escapan.

Quería hablar de cine con mayúsculas. Del cine como un poderoso elemento de abstracción. El cine como aliado para entender historias que se nos escapan, para contar realidades desde la ficción. Quería hablar de unos polacos condenados a muerte cuyo único consuelo es ver bailar a una mujer. De una época en la que decir la verdad era firmar una sentencia de muerte. Del hambre, de la miseria y de la hipocresía. Quería hablar de "Ay, Carmela", tan imprescindible como "El Padrino".
Luchamos contra los moros,
legionarios y fascistas
ay, Carmela! Ay, Carmela!

Comentarios

Entradas populares de este blog

"El día que estés muerto sabrás cuánto te quieren"

Nuka

El Apartamento