The Saints Of My Monkey.

"Yo, que me consumiría en el infierno de tus ojos nigers..."

Sigo el descenso por el río de palabras de García Márquez, ya queda menos para llegar. La temática del libro, aunque interesante, me pilla lejos, pero he decidido terminarlo, aunque naufrague y muera ahogado. Después de todo, el sexo como temática siempre engancha, aunque sean los amores de un nonagenario escritor con una jovenzuela prostituta aún virgen.

No sé de dónde mi pasión por nuestros antepasados más cercanos, los monos y simios. Tal vez todo se remonte a mi fascinación por el personaje de Homer Simpson, o por nuestras semejanzas.

O, lo mismo, fuera el hecho de tener la vida de Tarzán idealizada como paradigma de la felicidad. ¿Quién no ha deseado vivir con una bella e inteligente mujer, un divertido hijo, y su amigo chimpancé en lo alto de un árbol siendo dueño y señor de la selva y, por ende, rey de los monos? Atacar leones rugientes más allá del Níger. Ver rayos de luz del sol al amanecer más allá de la puerta de la choza. Fue duro saber que nunca sería como Johnny Weissmüller, todos eso sueños se perderán... como las lágrimas de los cocodrilos en el río.

Pero como donde hubo fuego es posible que aun queden brasas, algo de esa antigua pasión sobrevivió en forma de simpatía por los monos, sympathy for the monkeys, como me gusta llamarla.

Acciones de mi vida relacionadas con los monos:

  • En un antiguo piso de estudiantes que moré, antes de marcharme dejé como epitafio estudiantil un mono dibujado a lápiz en una de las paredes. Me pregunto si seguirá ahí.
  • Mi amigo Sergio y yo entramos en una ocasión en una tienda de animales y, por hacer la gracia, preguntamos al dependiente por el precio de los monos (aunque en la tienda no había monos). Nuestra sorpresa fue mayúscula cuando el dependiente, mientras subía el volumen de la radio (en aquel momento sonaba “La cucaracha” interpretada por unos mariachis en versión narcocorrido) nos hacía un gesto con la mano para que nos acercásemos a él, y nos dijo al oído que por 3000 € tenía un amigo que nos conseguía un legítimo Mono Pincel.
  • Planeamos una acción subversiva contra una carnicería del barrio. Habíamos ideado hacer unos carteles donde pusiera: “YA HAY PATATERA DE MONO. PREGUNTE AL DEPENDIENTE”. Que finalmente no hicimos, ya que nuestra buena educación nos hizo replantearnos la acción.
  • Me han regalado multitud de artículos relacionados con los monos: Lápices y bolígrafos, monos de peluche, monos llaveros con luz, una ristra de plátanos también en llavero, mantas y cojines para sofá...
  • Me fascinan: El Planeta de los Simios (la vieja, la nueva es una castaña pilonga del copón), Tarzán (que ya lo dije antes), 2001, una Odisea en el Espacio (cuando los monos se lían a mamporros), 12 monos (aunque luego en la peli los monos salen poco), Instinto (Aníbal Lecter se convierte en una especie de gorila), y esa otra de un gorila llamado Amy que tenía un artilugio que le permitía hablar con las personas y cuyo nombre no me viene ahora a la mente.
  • He visto por lo menos 20 veces un video de youtube de unos chimpancés que bailan una danza irlandesa.
  • Normalmente oigo la radio y el ordenador por auriculares. Tengo ambos sistemas estropeados parcialmente y sólo se oyen en “mono”.



Y esto es todo por hoy, que no es poco. Por cierto, tengo que escribir un pequeño relato para un humilde concurso literario y se aceptan ideas, sugerencias, propuestas... porque el folio en blanco me mata. Y no olvidéis que: el mono caga de memoria, no necesita papeles.

p.d. NOTA DE ÚLTIMA HORA


" Vicente Bosch, defensor del creacionismo y propietario de las destilerías de Anís del Mono, incluyó en la etiqueta de su producto una caricatura de Darwin, al uso de las que circulaban en la prensa de esos años. El "mono" sujeta un pergamino con la siguiente frase: "Es el mejor. La Ciencia lo dijo y yo no miento"

Comentarios

  1. Yo añadiría, que te gusta pasar por la calle del mono en Cáceres, mientras dices a aquel con el que vas andando: "Mira, la calle del mono. Es mi calle favorita de Cáceres"

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  2. Jajaja, es verdad! se me había olvidado incluir lo de la Calle del Mono, que siempre lo digo. :D

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  3. Más leyendas http://www.biblio-zamoravicente.es/mono.htm

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  4. y de la patatera de mono que me decís... "la gran olvidada"

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  5. Se habla se habla!, en el punto 3. jajajaja, qué grande, sergi

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